Pues es bastante obvio...
Sí, pendientes. Son súper diminutos, unos 5 mm de diámetro, el tamaño que tiene la base. Son fáciles, rápidos y yo diría que hasta resultones. Y puede que sean el paso previo a algo diferente, pero en estos momentos no estoy yo para pensar demasiado (acabo de terminar los exámenes de la primera tanda).
En fin, espero que os guste.
¡Bienvenidos!
En este blog encontraréis desde sonetos hasta recetas. No esperéis encontrar una lógica en el orden de publicación de las entradas, porque no existe: este espacio está pensado para mantener la cordura entre hora de estudio y hora de estudio. Procuraré mantener las categorías bien definidas, por si venís buscando algo en concreto; no puedo prometer nada más.
Espero que el vistazo se os haga agradable.
Inés.
miércoles, 24 de junio de 2015
miércoles, 17 de junio de 2015
Un collar que no salió como debía
¡Buenas de nuevo! En este mes del demonio, en el que las cotas de estrés están alcanzando extremos nunca antes vistos en mi, por otra parte, pachorra persona, quiero hablar de la mala suerte.
Hace un año, o así, hice estas piezas para un collar. Fimo verde, más fimo translúcido, más alambre de aluminio verde claro, más cordones en dos verdes. El planteamiento era sencillo, y tenía que quedar resultón.
Se me quemó toda la hornada. No sé si tengo foto de alguna de las piezas que se perdieron irremisiblemente, pero fue una hecatombe que dejó mi cocina llena de un humo acre que hacía llorar los ojos, picar gargantas y narices, y maldecir a quien tuviera la feliz idea de hacer hornos en los que la temperatura no se gradúa por grados.
De todas maneras, como soy una rácana de cuidado, lo monté... y ahí está. La idea no es del todo mala, así que si alguien la quiere aprovechar, que se sienta libre... eso sí, que tenga ojo con el horno.
Hace un año, o así, hice estas piezas para un collar. Fimo verde, más fimo translúcido, más alambre de aluminio verde claro, más cordones en dos verdes. El planteamiento era sencillo, y tenía que quedar resultón.
¡ERROR!
Se me quemó toda la hornada. No sé si tengo foto de alguna de las piezas que se perdieron irremisiblemente, pero fue una hecatombe que dejó mi cocina llena de un humo acre que hacía llorar los ojos, picar gargantas y narices, y maldecir a quien tuviera la feliz idea de hacer hornos en los que la temperatura no se gradúa por grados.
De todas maneras, como soy una rácana de cuidado, lo monté... y ahí está. La idea no es del todo mala, así que si alguien la quiere aprovechar, que se sienta libre... eso sí, que tenga ojo con el horno.
miércoles, 10 de junio de 2015
Más pendientes: granadas
Prometo variar un pelín en la próxima entrada, que sí. Que estoy super pesada con el Fimo, pero es que ando tan nerviosa ya con el tema opos, que ni siquiera soy capaz de hacer recetas nuevas... y ya ni hablemos de recetas ricas, así que voy tirando de fotos de archivo.
Estas granadas abstractas las hice el año pasado, en una hornada que se quemó un pelín. La verdad es que las he usado mogollón, y planeo hacerme otras (en tonos más realistas) en un futuro... espero que a partir del 14 de julio, y no antes, porque si las hago antes es muuuuy mala señal.
Pues eso. ¿Os gustan?
Estas granadas abstractas las hice el año pasado, en una hornada que se quemó un pelín. La verdad es que las he usado mogollón, y planeo hacerme otras (en tonos más realistas) en un futuro... espero que a partir del 14 de julio, y no antes, porque si las hago antes es muuuuy mala señal.
Pues eso. ¿Os gustan?
miércoles, 3 de junio de 2015
¡Más pendientes! Hoy, las rosas
Me ha dado por las rosas. Lo siento, es así. Mogollón de rosas de fimo tamaño lenteja gorda llenan (bueno, han llenado hace mes y pico, que estoy estudiando... pero tengo que sacar las fotos) mi mesa de trabajo, en todos los colores que se me ocurren. Y he aquí algunas muestras:
Cada vez me salen de una forma, pero me siguen gustando. Las rositas fueron las primeras de esta enooorme tanda (no os imagináis la cantidad de pendientes floripondiosos que tengo), y las amarillas, las últimas que hice, y se nota que voy mejorando. En algún momento conseguiré tardar menos en hacerlas... aunque es complicado, porque para que queden realistas, los pétalos tienen que ser muy finos, y siendo tan finos no hay quien les domeñe. En fin, esas cosas que pasan con el fimo, ya sabéis.
Cada vez me salen de una forma, pero me siguen gustando. Las rositas fueron las primeras de esta enooorme tanda (no os imagináis la cantidad de pendientes floripondiosos que tengo), y las amarillas, las últimas que hice, y se nota que voy mejorando. En algún momento conseguiré tardar menos en hacerlas... aunque es complicado, porque para que queden realistas, los pétalos tienen que ser muy finos, y siendo tan finos no hay quien les domeñe. En fin, esas cosas que pasan con el fimo, ya sabéis.
miércoles, 27 de mayo de 2015
Pendientillos
Estos pendientes, a pesar del tamaño que muestra la foto, son de unos... 7 u 8 mm de diámetro. Cuando les hice me recordaron muchísimo a unas flores que salen en ramilletes, que son muy pequeñas, y que vi en mi último viaje a Sevilla... allá por 2007.
Son parte de las ideas que guardo en el tintero por si el proyecto funciona. Y si no funciona, ya tengo unos pendientes monísimos de la megamuerte para ponerme este verano (tengo una especie de síndrome de Diógenes, pero con bisutería).
Son parte de las ideas que guardo en el tintero por si el proyecto funciona. Y si no funciona, ya tengo unos pendientes monísimos de la megamuerte para ponerme este verano (tengo una especie de síndrome de Diógenes, pero con bisutería).
miércoles, 20 de mayo de 2015
Venta en tienda
Hace un tiempo, mi gran amiga B. y yo llegamos a un trato: yo hacía pendientes y demás, y ella los vendía en su zapatería.
Aquí, la primera remesa que se llevó. No sé qué tal acogida tendrán, pero tengo mil o dos mil ideas más en el tintero, que irán saliendo dentro de poco... si se venden.
La verdad es que ando muy liada con las oposiciones, pero me gustaría que este proyecto saliera adelante. ¡Ah! Por si os interesa, la zapatería (tienen unos zapatos muy monos, y encima buenos) es Calzados Josmar, en Arévalo.
Aquí, la primera remesa que se llevó. No sé qué tal acogida tendrán, pero tengo mil o dos mil ideas más en el tintero, que irán saliendo dentro de poco... si se venden.
La verdad es que ando muy liada con las oposiciones, pero me gustaría que este proyecto saliera adelante. ¡Ah! Por si os interesa, la zapatería (tienen unos zapatos muy monos, y encima buenos) es Calzados Josmar, en Arévalo.
miércoles, 13 de mayo de 2015
Un collar
Hace mil o dos mil años que hice la pieza de este collar, pero no sabía cómo utilizarla. La cosa es que fui a los chinos y encontré cordón baratito de casi todos los colores, así que en un momento estaba apañado.
Es lo más sencillo del mundo, no tiene mucho más trabajo que el apretar la extrusora (la mía es de tipo jeringa y cada vez que la utilizo me arrepiento horrores de haberla comprado). Aún así, queda resultón, ¿a que sí?
Es lo más sencillo del mundo, no tiene mucho más trabajo que el apretar la extrusora (la mía es de tipo jeringa y cada vez que la utilizo me arrepiento horrores de haberla comprado). Aún así, queda resultón, ¿a que sí?
miércoles, 6 de mayo de 2015
¡El mes de las flores!
Pues resulta que me lo puse una noche cuando fui a ver a J. a su pueblo, y parece que gustó, así que dos de sus amigas me encargaron que se les hiciera iguales. Se me fue un tanto la mano con el tamaño (no tenía el modelo delante), pero quedan chulos. Además, una de ellas sé yo que utiliza anillos gigantes de vez en cuando, así que no creo que moleste.
Los pendientes no me los encargaron, pero como no se tarda mucho en hacerlos, me pareció que no costaba nada incluirlos. Espero que las haya gustado.
miércoles, 29 de abril de 2015
Murrina lagartija
Hoy, aunque siga con el fimo, toca algo diferente: una murrina.
Cuando la hice, estaba intentando probar algo nuevo, porque he encontrado a una conocida que también hace fimo (!) y la ofrecí un trozo de la murrina que utilicé para los pendientes de pétalos. Me daba no sé qué darla sólo eso, porque me quedaba un trozo bastante pequeño, así que le dí también una de una seta (que ya os enseñaré) y ésta.
Es, probablemente, la murrina más rara que he hecho. Tiene mucho fallo, pero creo que es por lo finústicas que son la pata y la cola. Sin embargo, me ha gustado ver que soy capaz de hacer estas cosas. Está chulo, ¿no?
Cuando la hice, estaba intentando probar algo nuevo, porque he encontrado a una conocida que también hace fimo (!) y la ofrecí un trozo de la murrina que utilicé para los pendientes de pétalos. Me daba no sé qué darla sólo eso, porque me quedaba un trozo bastante pequeño, así que le dí también una de una seta (que ya os enseñaré) y ésta.
Es, probablemente, la murrina más rara que he hecho. Tiene mucho fallo, pero creo que es por lo finústicas que son la pata y la cola. Sin embargo, me ha gustado ver que soy capaz de hacer estas cosas. Está chulo, ¿no?
miércoles, 22 de abril de 2015
Pendientes de medio hueso o algo así
¡Más Fimo!
Estos pendientes son una copia de unos que vi en Pinterest y me encantaron. Están hechos de Fimo, y después dados una pátina de acrílico color cobre por encima.
No os podéis imaginar la cantidad de problemas que me han dado. Por alguna razón, aunque te vendan el acrílico cobrizo como tal, no debe ser acrílico tal cual, porque al pintar una capa gruesa sobre el fimo ya cocido ocurre lo mismo que cuando lo pintas con pintaúñas: se reblandece. Será que no es base agua, pero eso de que me lo vendan como una cosa y luego resulte que no lo es... Aparte, no sé el tiempo que llevaría en la tienda, pero el bote estaba casi seco por dentro y ha sido un horror utilizarlo. La verdad, ya sé dónde no comprar más acrílicos.
Al final tuve que lijarlos enteros, darles barniz al agua (es lo único que tenía para usar como imprimación que no cambiase el color), volver a dar la pátina de cobrizo y barnizarlos de nuevo. Todo para que mi padre me diga que parecen chicles pisados :D. ¿Os gustan?
Estos pendientes son una copia de unos que vi en Pinterest y me encantaron. Están hechos de Fimo, y después dados una pátina de acrílico color cobre por encima.
No os podéis imaginar la cantidad de problemas que me han dado. Por alguna razón, aunque te vendan el acrílico cobrizo como tal, no debe ser acrílico tal cual, porque al pintar una capa gruesa sobre el fimo ya cocido ocurre lo mismo que cuando lo pintas con pintaúñas: se reblandece. Será que no es base agua, pero eso de que me lo vendan como una cosa y luego resulte que no lo es... Aparte, no sé el tiempo que llevaría en la tienda, pero el bote estaba casi seco por dentro y ha sido un horror utilizarlo. La verdad, ya sé dónde no comprar más acrílicos.
Al final tuve que lijarlos enteros, darles barniz al agua (es lo único que tenía para usar como imprimación que no cambiase el color), volver a dar la pátina de cobrizo y barnizarlos de nuevo. Todo para que mi padre me diga que parecen chicles pisados :D. ¿Os gustan?
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