Dioses, qué calor he estado pasando estas últimas semanas. Entre lo que hizo en Sevilla y lo que nos estamos tragando en Castilla no hay quien pare.
Cuando hace calor, yo soy muy de helados. ¿Problema? Los helados engordan, mucho, y estoy poniéndome como una albóndiga con patas. Así que, como me gusta comer fresquito, os dejo mi versión del gazpacho... que eso no engorda:
Ingredientes (creo que para cuatro personas):
- Tomates de pera, bien maduros, como un kilo.
- Un cuarto de cebolla, menos si pica mucho.
- 1 diente de ajo pequeño.
- Un pepino.
- Sal.
- Aceite.
- Como un tercio de barra de pan duro.
- Agua.
- Un huevo (opcional)
¡Bienvenidos!
En este blog encontraréis desde sonetos hasta recetas. No esperéis encontrar una lógica en el orden de publicación de las entradas, porque no existe: este espacio está pensado para mantener la cordura entre hora de estudio y hora de estudio. Procuraré mantener las categorías bien definidas, por si venís buscando algo en concreto; no puedo prometer nada más.
Espero que el vistazo se os haga agradable.
Inés.
Mostrando entradas con la etiqueta Recetas para novatos: comida de supervivencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recetas para novatos: comida de supervivencia. Mostrar todas las entradas
miércoles, 8 de julio de 2015
lunes, 23 de febrero de 2015
Costillas a mi manera
¡Hola! Va pasando el tiempo de una manera tan veloz que ni lo siento... pero vuelvo a publicar.
Hoy, otra receta. Es lo que hemos comido hoy, y no estaba malo. ¡Al lío!
Necesitaremos, para dos personas:
- Medio costillar de cerdo.
- Dos patatas.
- Media cebolla maja.
- Miel.
-Coca-cola.
- Pimentón.
- Ajo en polvo.
- Pimienta negra en polvo.
- Sal.
- Hierbas provenzales.
Hoy, otra receta. Es lo que hemos comido hoy, y no estaba malo. ¡Al lío!
Necesitaremos, para dos personas:
- Medio costillar de cerdo.
- Dos patatas.
- Media cebolla maja.
- Miel.
-Coca-cola.
- Pimentón.
- Ajo en polvo.
- Pimienta negra en polvo.
- Sal.
- Hierbas provenzales.
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
jueves, 27 de noviembre de 2014
Pipos con arroz
En mi casa, a las alubias pintas las llamamos pipos. Esta es una receta fácil y rápida, y con el frío entra divinamente.
Necesitaremos, para dos personas:
- Un bote de pipos del mercadona.
- Algo menos de medio vaso de arroz.
- 1/4 de cebolla.
- Ajo en polvo.
- Chorizo (yo uso del mercadona porque es malísimo, sólo vale para cocinar).
- 4 costillas.
- Aceite.
- Sal.
- Agua.
Necesitaremos, para dos personas:
- Un bote de pipos del mercadona.
- Algo menos de medio vaso de arroz.
- 1/4 de cebolla.
- Ajo en polvo.
- Chorizo (yo uso del mercadona porque es malísimo, sólo vale para cocinar).
- 4 costillas.
- Aceite.
- Sal.
- Agua.
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
jueves, 20 de noviembre de 2014
Cómo NO hacer galletas tipo cookies
No recuerdo de dónde saqué la receta que seguí. Y os aseguro que la seguí como sigo todas, o sea, cambiando el azúcar moreno por azúcar normal (que es lo que hay por casa).
La cosa es que, que yo recuerde, la receta era algo así:
- 100g de azúcar blanco
- 150g de azúcar moreno
- 100g de harina
- 150g de mantequilla
- 150g de pepitas de chocolate
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 huevo.
20 min a 180º y se supone que están listas.
Pues os cuento. Yo hice bolitas de dos tamaños, diminutas (tamaño canica) y tamaño normal. La cosa es que, por algún misterio sin resolver (me pasa muchas veces), empezaron a creceeer y a creceeer y a crecer, y a hincharse, y a llenarme el horno por completo... y se bajaron, se desinflaron, y quedó una mierda.
Las galletas pequeñas quedaron de un tamaño normal, las grandes... digamos que quedó una galleta del tamaño de la bandeja del horno. Todo esto, duras como hormigón armado.
¡Pero he encontrado la manera de aprovecharlas! Si las parto en cachitos y las echo en leche (y espero a que se reblandezcan, si no, peligran mis muelas) pueden pasar por cereales. El sabor es bueno, pero es peligroso comerlas sin mojar, y más si tienes una dentadura frágil.
Bueno, ya sabéis cómo NO hacer galletas. En serio, es peligroso. Y desconcertante.
La cosa es que, que yo recuerde, la receta era algo así:
- 100g de azúcar blanco
- 150g de azúcar moreno
- 100g de harina
- 150g de mantequilla
- 150g de pepitas de chocolate
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 huevo.
20 min a 180º y se supone que están listas.
Pues os cuento. Yo hice bolitas de dos tamaños, diminutas (tamaño canica) y tamaño normal. La cosa es que, por algún misterio sin resolver (me pasa muchas veces), empezaron a creceeer y a creceeer y a crecer, y a hincharse, y a llenarme el horno por completo... y se bajaron, se desinflaron, y quedó una mierda.
Las galletas pequeñas quedaron de un tamaño normal, las grandes... digamos que quedó una galleta del tamaño de la bandeja del horno. Todo esto, duras como hormigón armado.
¡Pero he encontrado la manera de aprovecharlas! Si las parto en cachitos y las echo en leche (y espero a que se reblandezcan, si no, peligran mis muelas) pueden pasar por cereales. El sabor es bueno, pero es peligroso comerlas sin mojar, y más si tienes una dentadura frágil.
Bueno, ya sabéis cómo NO hacer galletas. En serio, es peligroso. Y desconcertante.
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
jueves, 13 de noviembre de 2014
Pechugas de pollo rellenas de puerro y paté
Sí, estoy pesada con las recetitas. Pero es que últimamente no hago nada de fimo, ni dibujo, ni escribo; solamente estudio y como, y como para comer hay que cocinar, voy experimentando con recetas nuevas, para no hartarme de comer siempre lo mismo.
A lo que iba. Las pechugas de pollo son lo más versátil que se me ocurre, para comer. Las echas cualquier cosa y cambian completamente, y están buenas.
Ésto se me ocurrió ayer no sé por qué, quizá porque tenía poca cosa en la nevera... pero a ello.
A lo que iba. Las pechugas de pollo son lo más versátil que se me ocurre, para comer. Las echas cualquier cosa y cambian completamente, y están buenas.
Ésto se me ocurrió ayer no sé por qué, quizá porque tenía poca cosa en la nevera... pero a ello.
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
miércoles, 29 de octubre de 2014
Arroz Negro, manjar de dioses
Tras otra de mis prolongadas ausencias, os voy a contar cómo hago yo el arroz negro. Es fácil, es sencillo, es para toda la familia (en mi casa somos dos :D), y encima, está bueno.
Necesitaremos, para dos personas:
- Aceite (yo uso de girasol)
- Arroz (tres quintos de vaso, o sea, algo más de medio vaso)
- Tinta de calamar, un sobre;
- Pimentón dulce;
- Tomate frito;
- Media cebolla mediana;
- Calamares troceados (los venden congelados en el Mercadona);
- Sal;
- Ajo en polvo (o un diente de ajo)
- Una sartén grandecita;
- Agua.
¡Ah! Y si queremos currarnos un "alioli" casero, necesitamos un diente de ajo y mahonesa. Sólo tenemos que machacar el diente de ajo todo lo posible en un mortero y mezclarlo con la mahonesa. Rico, rico.
Necesitaremos, para dos personas:
- Aceite (yo uso de girasol)
- Arroz (tres quintos de vaso, o sea, algo más de medio vaso)
- Tinta de calamar, un sobre;
- Pimentón dulce;
- Tomate frito;
- Media cebolla mediana;
- Calamares troceados (los venden congelados en el Mercadona);
- Sal;
- Ajo en polvo (o un diente de ajo)
- Una sartén grandecita;
- Agua.
¡Ah! Y si queremos currarnos un "alioli" casero, necesitamos un diente de ajo y mahonesa. Sólo tenemos que machacar el diente de ajo todo lo posible en un mortero y mezclarlo con la mahonesa. Rico, rico.
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
martes, 6 de mayo de 2014
Pollo pseudo mejicano
Buenas, gente!
Ya sé que prometí escribir, pero cuando se pierde un hábito es complicadete recuperarlo. Aún así, me quería desquitar, y ¿cómo mejor que con una receta de supervivencia?
El pollo, las pechugas en particular, a mí me salva de muchas ocasiones en las que no sé qué comer. Porque se puede hacer de mil o dos mil maneras, y la variedad ayuda a no hartarse. Hoy toca a la pseudo mejicana.
Esto salió de mis días en Valladolid, tras cenar una noche en un mejicano, querer repetir en casa y constatar que los packs de fajitas cobran mucho para lo que llevan dentro. Vamos a ello.
Ingredientes:
- Pechugas de pollo en filetes.
- Pimiento verde. (uno pequeño)
- Cebolla. (una mediana)
- Cayena. (un par de ellas)
- Pimienta negra en polvo.
- Pimentón dulce.
- Aceite.
- Sal.
Elaboración:
Cortamos el pimiento en rodajas finas. Ponemos una sartén al fuego (fuego medio, porque si no se nos achicharra el invento) y lo echamos, con el aceite.
Mientras comienza a freírse, cortamos la cebolla, en tiras. Cuando la tengamos cortada, la añadimos a la sartén, y lo dejamos con el pimiento cocinando hasta que ambas cosas estén hechas (para saber si lo están, prueba: si está muy duro le falta un rato).
Mientras estamos haciendo el pimiento y la cebolla, cortamos las pechugas en trocitos pequeños. Esos trocitos los salpimentamos, y cuando por fin estén hechos la cebolla y el pimiento, los añadiremos a la sartén.
Damos vueltas, vueltas, vueltas, hasta que los pedacitos de pollo estén prácticamente hechos, y añadimos el pimentón dulce y las cayenas. Seguimos dando vueltas vueltas vueltas hasta que esté todo del mismo color, y lo retiramos del fuego.
Ahora toca coger media barra de pan, abrirla como para bocadillo y meter el mejunje de pollo y cebolla dentro. Y comérselo. Y relamerse.
Espero que os haya gustado, porque a mí, a estas horas, se me cae la babilla pensándolo.
¡Hasta que nos leamos!
Ya sé que prometí escribir, pero cuando se pierde un hábito es complicadete recuperarlo. Aún así, me quería desquitar, y ¿cómo mejor que con una receta de supervivencia?
El pollo, las pechugas en particular, a mí me salva de muchas ocasiones en las que no sé qué comer. Porque se puede hacer de mil o dos mil maneras, y la variedad ayuda a no hartarse. Hoy toca a la pseudo mejicana.
Esto salió de mis días en Valladolid, tras cenar una noche en un mejicano, querer repetir en casa y constatar que los packs de fajitas cobran mucho para lo que llevan dentro. Vamos a ello.
Ingredientes:
- Pechugas de pollo en filetes.
- Pimiento verde. (uno pequeño)
- Cebolla. (una mediana)
- Cayena. (un par de ellas)
- Pimienta negra en polvo.
- Pimentón dulce.
- Aceite.
- Sal.
Elaboración:
Cortamos el pimiento en rodajas finas. Ponemos una sartén al fuego (fuego medio, porque si no se nos achicharra el invento) y lo echamos, con el aceite.
Mientras comienza a freírse, cortamos la cebolla, en tiras. Cuando la tengamos cortada, la añadimos a la sartén, y lo dejamos con el pimiento cocinando hasta que ambas cosas estén hechas (para saber si lo están, prueba: si está muy duro le falta un rato).
Mientras estamos haciendo el pimiento y la cebolla, cortamos las pechugas en trocitos pequeños. Esos trocitos los salpimentamos, y cuando por fin estén hechos la cebolla y el pimiento, los añadiremos a la sartén.
Damos vueltas, vueltas, vueltas, hasta que los pedacitos de pollo estén prácticamente hechos, y añadimos el pimentón dulce y las cayenas. Seguimos dando vueltas vueltas vueltas hasta que esté todo del mismo color, y lo retiramos del fuego.
Ahora toca coger media barra de pan, abrirla como para bocadillo y meter el mejunje de pollo y cebolla dentro. Y comérselo. Y relamerse.
Espero que os haya gustado, porque a mí, a estas horas, se me cae la babilla pensándolo.
¡Hasta que nos leamos!
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
domingo, 16 de septiembre de 2012
Pechugas con Bechamel para glotenes vagos
¡¡Cuantísimo tiempo hacía que no subía ninguna receta!!
Veréis, este verano no he cocinado apenas. Y me alegro. Es una lata tener que hacer comidas toooodos los días para cuatro personas, cada una con sus gustos y sus aversiones particulares. Pero... he de decir que ésto, sentó bien; así que allá vamos.
Necesitaremos, para cuatro tragones:
- La pechuga entera de un pollo
- Harina
- Aceite de girasol
- Sal
- Pimienta
- Cebolla
- Algo de jamón en tiritas pequeñas
- Leche
Lo primerísimo de todo, cortaremos las pechugas en trocitos pequeños, lo justo para no tener que usar después el cuchillo, y las salaremos. Tras esto, las freiremos.
Una vez las tengamos fritas, las retiraremos de la sartén y las dejaremos en un platito al lado, esperándonos.
Tras esto, cortaremos la cebolla en taquitos enanos, y la freiremos en la sartén con el fuego no demasiado fuerte, porque la cebolla es traicionera y tiene tendencia a chamuscarse y hacerte empezar desde el principio. Cuando esté transparente, añadiremos el jamón y le daremos un par de vueltas para que se fría muy poquito, que si no se queda demasiado crujiente. Luego, lo retiramos, y a otro platito (lo que mancho en la cocina, dios mío...)
Ahora llega lo "difícil". En la misma sartén, ya vacía, echamos una cucharada sopera de harina y un poco de aceite, y damos vueltas. Deberíamos añadir aceite hasta que quede una especie de plastilina espesota. ¿La putada? Estos pasos, que son los más difíciles, me exigieron demasiada concentración para hacer fotos... así que vamos, se me olvidó.
Cuando ya tengamos la plasta, añadimos un chorritín de leche, y removemos. Así hasta que sea homogéneo. Y volvemos a añadir leche. Y volvemos a remover. Y así sucesivamente, procurando que no nos queden grumos (unas varillas pueden venir de lujo), hasta que nos quede la consistencia de la bechamel que queramos. Yo no la hice muy espesa, porque era en plan salsa, no como soporte de nada. Si no queréis engordar mucho, echad mitad leche y mitad agua... pero está más rico con la leche.
Cuando ya la tengamos lo suficientemente líquida, añadimos la sal que sea necesaria y un poco de pimienta negra molida, damos un par de vueltas y añadimos la cebolla y el jamón que habíamos dejado apartados. Después añadimos los trocitos de pollo y... ¡voilà!
No sé si tiene muy buena pinta, pero no está malo. Y se trata de sobrevivir variando, ¿no? ¡Que os aproveche!
Veréis, este verano no he cocinado apenas. Y me alegro. Es una lata tener que hacer comidas toooodos los días para cuatro personas, cada una con sus gustos y sus aversiones particulares. Pero... he de decir que ésto, sentó bien; así que allá vamos.
Necesitaremos, para cuatro tragones:
- La pechuga entera de un pollo
- Harina
- Aceite de girasol
- Sal
- Pimienta
- Cebolla
- Algo de jamón en tiritas pequeñas
- Leche
Lo primerísimo de todo, cortaremos las pechugas en trocitos pequeños, lo justo para no tener que usar después el cuchillo, y las salaremos. Tras esto, las freiremos.
Una vez las tengamos fritas, las retiraremos de la sartén y las dejaremos en un platito al lado, esperándonos.
Tras esto, cortaremos la cebolla en taquitos enanos, y la freiremos en la sartén con el fuego no demasiado fuerte, porque la cebolla es traicionera y tiene tendencia a chamuscarse y hacerte empezar desde el principio. Cuando esté transparente, añadiremos el jamón y le daremos un par de vueltas para que se fría muy poquito, que si no se queda demasiado crujiente. Luego, lo retiramos, y a otro platito (lo que mancho en la cocina, dios mío...)
Ahora llega lo "difícil". En la misma sartén, ya vacía, echamos una cucharada sopera de harina y un poco de aceite, y damos vueltas. Deberíamos añadir aceite hasta que quede una especie de plastilina espesota. ¿La putada? Estos pasos, que son los más difíciles, me exigieron demasiada concentración para hacer fotos... así que vamos, se me olvidó.
Cuando ya tengamos la plasta, añadimos un chorritín de leche, y removemos. Así hasta que sea homogéneo. Y volvemos a añadir leche. Y volvemos a remover. Y así sucesivamente, procurando que no nos queden grumos (unas varillas pueden venir de lujo), hasta que nos quede la consistencia de la bechamel que queramos. Yo no la hice muy espesa, porque era en plan salsa, no como soporte de nada. Si no queréis engordar mucho, echad mitad leche y mitad agua... pero está más rico con la leche.
Cuando ya la tengamos lo suficientemente líquida, añadimos la sal que sea necesaria y un poco de pimienta negra molida, damos un par de vueltas y añadimos la cebolla y el jamón que habíamos dejado apartados. Después añadimos los trocitos de pollo y... ¡voilà!
No sé si tiene muy buena pinta, pero no está malo. Y se trata de sobrevivir variando, ¿no? ¡Que os aproveche!
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
martes, 3 de abril de 2012
Madre, ¿por qué me has abandonado?
¡¡¡Buenas tardes!!!
Estoy animadilla hoy. Resulta que me ha dado por mirar el correo de Gmail, el que utilizo para los foros y el blog, y he encontrado la respuesta de La Exorsister.
Veréis, resulta que esta muchacha lleva, que yo haya visto dos blogs. Uno es el suyo, el personal, El Templo del Mono; y otro, una recopilación de links recetas fáciles para manazas: Madre, ¿por qué me has abandonado?. Vamos, como mi sección más nueva.
Cuando lo vi, tras reírme un rato largo, me dije que tenía que colaborar con la causa; los achicharrasartenes tenemos que hacer piña, así que le mandé un correo, y ya se me había olvidado. Total, que hoy he leído su respuesta, y ya he visto que lo ha publicado, ¡viiiiva, viiiiva!.
Pues eso, gente, que podéis pasaros por allí si queréis más recetas e historias. La verdad es que mola :)
Estoy animadilla hoy. Resulta que me ha dado por mirar el correo de Gmail, el que utilizo para los foros y el blog, y he encontrado la respuesta de La Exorsister.
Veréis, resulta que esta muchacha lleva, que yo haya visto dos blogs. Uno es el suyo, el personal, El Templo del Mono; y otro, una recopilación de links recetas fáciles para manazas: Madre, ¿por qué me has abandonado?. Vamos, como mi sección más nueva.
Cuando lo vi, tras reírme un rato largo, me dije que tenía que colaborar con la causa; los achicharrasartenes tenemos que hacer piña, así que le mandé un correo, y ya se me había olvidado. Total, que hoy he leído su respuesta, y ya he visto que lo ha publicado, ¡viiiiva, viiiiva!.
Pues eso, gente, que podéis pasaros por allí si queréis más recetas e historias. La verdad es que mola :)
Y esto va de...
otros blogs,
Recetas para novatos: comida de supervivencia
lunes, 27 de febrero de 2012
Comida de domingo
Resulta que ayer, por unas cosas y por otras, tuve que comer sola en casa. Tenía un hambre canino y no había sacado nada del congelador, así que no me las prometía muy felices a la mesa... y eran ya las dos y media y no podía esperar mucho más.
Rebuscando por le nevera, encontré un sobre de salmón ahumado, así que hice lo que os cuento ahora.
Ingredientes (para una persona):
- Una lata de atún en aceite
- Dos lonchas de salmón ahumado
- Seis gambas peladas (o más, pero es que me dio cosilla echar tantas para mí sola)
- Un huevo
Lo primero, abrimos la lata de atún y echamos el aceite que tiene en una sartén. La ponemos al fuego para que se caliente el aceite.
Una vez esté el aceite caliente, añadimos las gambas. Cuando veamos que comienzan a coger color, echamos las tiras de salmón y el atún, y revolvemos; hasta que veamos que las gambas están hechas.
Tras esto, añadimos el huevo. Revolvemos hasta que no quede nada gelatinoso (que da muchísimo asco si no), y lo retiramos del fuego.
¡Voilà! Ya tenemos la comida hecha. Yo no eché sal, porque el salmón estaba saladillo; y no la eché en falta. Seguro que hay formas de mejorar el revuelto, pero cuando el hambre aprieta, una no se para a pensar demasiado.
¿Opiniones?
Rebuscando por le nevera, encontré un sobre de salmón ahumado, así que hice lo que os cuento ahora.
Ingredientes (para una persona):
- Una lata de atún en aceite
- Dos lonchas de salmón ahumado
- Seis gambas peladas (o más, pero es que me dio cosilla echar tantas para mí sola)
- Un huevo
Lo primero, abrimos la lata de atún y echamos el aceite que tiene en una sartén. La ponemos al fuego para que se caliente el aceite.
Una vez esté el aceite caliente, añadimos las gambas. Cuando veamos que comienzan a coger color, echamos las tiras de salmón y el atún, y revolvemos; hasta que veamos que las gambas están hechas.
Tras esto, añadimos el huevo. Revolvemos hasta que no quede nada gelatinoso (que da muchísimo asco si no), y lo retiramos del fuego.
¡Voilà! Ya tenemos la comida hecha. Yo no eché sal, porque el salmón estaba saladillo; y no la eché en falta. Seguro que hay formas de mejorar el revuelto, pero cuando el hambre aprieta, una no se para a pensar demasiado.
¿Opiniones?
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
lunes, 20 de febrero de 2012
Carne picada
Hoy, una receta que hará que engordes el doble de lo que comas, pero que está riquísima. Primero os contaré la historia que me llevó a prepararla.
Estaba yo un día, cuando vivía en Valladolor, mirando las existencias de mi congelador para decidir qué comería al día siguiente. Y encontré cuarto de kilo de carne picada, por lo que dije "De lujo, macarrones con carne picada y tomate".
Dejé la carne descongelándose y me fui a dormir. Cuál no sería mi sorpresa cuando, tras llegar de la universidad al día siguiente, me encuentro con que no tengo macarrones, y tengo más hambre que un tonto.
Total, que pensé "De perdidos, al río". Rebusqué en la nevera, y aquí tenemos el resultado, rico, rico, rico.
Necesitaremos (da para dos personas, pero merece la pena tenerlo hecho):
- 250g de carne picada, en mi caso, mixta
- 1 brick pequeño de tomate frito (creo que son 200ml)
- Media cebolla grandecita
- Cayena en polvo
- Pimienta molida
- Pimentón
- 2 huevos
- Aceite
- Sal
- Orégano
- Ajo en polvo, o ajo muy picadito.
Primero, picamos la cebolla en cuadraditos pequeños. Ponemos una sartén con aceite a fuego medio y les echamos ahí, vigilando que no se quemen y moviéndolo de cuando en cuando. Añadimos también bastante sal y el ajo en polvo.
Cuando veamos que la cebolla está transparente, añadimos la carne picada, dejándola lo más desmigada posible, algo de cayena (sin pasarse!!) y la pimienta y revolvemos como una bruja en el perol.
Una vez la carne deje de estar rosita, echamos una cucharadita de pimentón, y el orégano. Y seguimos revolviendo de vez en cuando, para que se mezcle todo bien.
Cuando todo tenga un color rojizo uniforme, echamos el brick de tomate. Quedará líquido, pero no pasa nada. Esperaremos unos 5 minutos, aunque puedes esperar más, para que el tomate evapore algo el agua que tiene, queda más denso y más rico.
Para finalizar, añadimos los dos huevos y removemos, para que se mezclen con la carne y el tomate. Una vez el huevo esté blanco estará hecho, y, aunque la pinta del plato sea auténticamente asquerosa, podemos retirarlo del fuego, servirlo en un plato y comerlo con muchísimo pan. También admite patata asada, que está muy rico así.
Espero que os guste, aunque es ultra calórico. Yo desde que vivo de nuevo con mis padres lo echo de menos :)
Estaba yo un día, cuando vivía en Valladolor, mirando las existencias de mi congelador para decidir qué comería al día siguiente. Y encontré cuarto de kilo de carne picada, por lo que dije "De lujo, macarrones con carne picada y tomate".
Dejé la carne descongelándose y me fui a dormir. Cuál no sería mi sorpresa cuando, tras llegar de la universidad al día siguiente, me encuentro con que no tengo macarrones, y tengo más hambre que un tonto.
Total, que pensé "De perdidos, al río". Rebusqué en la nevera, y aquí tenemos el resultado, rico, rico, rico.
Necesitaremos (da para dos personas, pero merece la pena tenerlo hecho):
- 250g de carne picada, en mi caso, mixta
- 1 brick pequeño de tomate frito (creo que son 200ml)
- Media cebolla grandecita
- Cayena en polvo
- Pimienta molida
- Pimentón
- 2 huevos
- Aceite
- Sal
- Orégano
- Ajo en polvo, o ajo muy picadito.
Primero, picamos la cebolla en cuadraditos pequeños. Ponemos una sartén con aceite a fuego medio y les echamos ahí, vigilando que no se quemen y moviéndolo de cuando en cuando. Añadimos también bastante sal y el ajo en polvo.
Cuando veamos que la cebolla está transparente, añadimos la carne picada, dejándola lo más desmigada posible, algo de cayena (sin pasarse!!) y la pimienta y revolvemos como una bruja en el perol.
Una vez la carne deje de estar rosita, echamos una cucharadita de pimentón, y el orégano. Y seguimos revolviendo de vez en cuando, para que se mezcle todo bien.
Cuando todo tenga un color rojizo uniforme, echamos el brick de tomate. Quedará líquido, pero no pasa nada. Esperaremos unos 5 minutos, aunque puedes esperar más, para que el tomate evapore algo el agua que tiene, queda más denso y más rico.
Para finalizar, añadimos los dos huevos y removemos, para que se mezclen con la carne y el tomate. Una vez el huevo esté blanco estará hecho, y, aunque la pinta del plato sea auténticamente asquerosa, podemos retirarlo del fuego, servirlo en un plato y comerlo con muchísimo pan. También admite patata asada, que está muy rico así.
Espero que os guste, aunque es ultra calórico. Yo desde que vivo de nuevo con mis padres lo echo de menos :)
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
jueves, 16 de febrero de 2012
Judías verdes
Bueno, vuelvo a poner otra recetilla para esa gente sin maña que se pasa la vida malcomiendo. Es fácil, barata, nutritiva, y puede ayudar a salir de la monotonía de la pasta, pizza y arroz.
Necesitaremos:
- 1 bote/lata de judías verdes ya cocidas
- 1 diente de ajo
- Pimentón
- Jamón, bacon o similar (es opcional... pero queda mucho más rico) picado en tiritas o en dados.
- Aceite
- Vinagre
- Sal... aunque no siempre
Lo primero es abrir el bote de judías, escurrirlas bien y probar una para saber si tendremos que añadir sal. Si está sosa, ala con ello, pero con cuidado de no pasarse.
Cortamos el diente de ajo en rodajitas y ponemos una sartén con aceite (poco aceite) a fuego medio-alto, y añadimos el ajo y el jamón. Cuando veamos que el ajo toma un color tostado, añadimos un poquito de pimentón y lo damos unas vueltas, hasta que acabe en vez de rojo, de un color teja-oscuro.
Tras esto, añadimos vinagre. Ojo, que soltará un vapor bastante acre, y es desagradable respirarlo.
Cuando por fin deje de salir vapor, añadimos las judías escurridas, bajamos el fuego y lo damos unas cuantas vueltas.
Y ya está. No son las judías que te pone tu madre en casa, pero no saben mal.
Necesitaremos:
- 1 bote/lata de judías verdes ya cocidas
- 1 diente de ajo
- Pimentón
- Jamón, bacon o similar (es opcional... pero queda mucho más rico) picado en tiritas o en dados.
- Aceite
- Vinagre
- Sal... aunque no siempre
Lo primero es abrir el bote de judías, escurrirlas bien y probar una para saber si tendremos que añadir sal. Si está sosa, ala con ello, pero con cuidado de no pasarse.
Cortamos el diente de ajo en rodajitas y ponemos una sartén con aceite (poco aceite) a fuego medio-alto, y añadimos el ajo y el jamón. Cuando veamos que el ajo toma un color tostado, añadimos un poquito de pimentón y lo damos unas vueltas, hasta que acabe en vez de rojo, de un color teja-oscuro.
Tras esto, añadimos vinagre. Ojo, que soltará un vapor bastante acre, y es desagradable respirarlo.
Cuando por fin deje de salir vapor, añadimos las judías escurridas, bajamos el fuego y lo damos unas cuantas vueltas.
Y ya está. No son las judías que te pone tu madre en casa, pero no saben mal.
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
domingo, 12 de febrero de 2012
Truquis
¡Buenos días!
Hoy me he levantado terriblemente vaga. Por eso la entrada que os pongo va a ser corta, aunque espero que útil. Son dos truquitos que he ido sacando de mi familia, porque yo con una sartén cerca tengo mucho peligro. Empecemos.
Primera pregunta: ¿Cómo hago para no tener que huir del aceite saltarín cuando estoy friendo, por ejemplo, un huevo?
Fácil, sencillo, y para toda la familia: echando un pellizquito de harina en el aceite dejará de saltar. Lo siento por los celíacos, pero no sé si funciona con harina de arroz o de maíz.
Segunda pregunta: ¿Cómo narices evito que el arroz blanco se me quede pegado al fondo de la cazuela?
Hay dos respuestas posibles, una, echando mucho más agua de la necesaria, y dos, que es la elaborada (y la que uso yo, porque si no el arroz no me gusta cómo queda)... friéndole un poquito antes de añadir el agua. No lo evitas del todo, pero sí bastante.
Y hasta aquí los consejos para novatos de hoy :)
Hoy me he levantado terriblemente vaga. Por eso la entrada que os pongo va a ser corta, aunque espero que útil. Son dos truquitos que he ido sacando de mi familia, porque yo con una sartén cerca tengo mucho peligro. Empecemos.
Primera pregunta: ¿Cómo hago para no tener que huir del aceite saltarín cuando estoy friendo, por ejemplo, un huevo?
Fácil, sencillo, y para toda la familia: echando un pellizquito de harina en el aceite dejará de saltar. Lo siento por los celíacos, pero no sé si funciona con harina de arroz o de maíz.
Segunda pregunta: ¿Cómo narices evito que el arroz blanco se me quede pegado al fondo de la cazuela?
Hay dos respuestas posibles, una, echando mucho más agua de la necesaria, y dos, que es la elaborada (y la que uso yo, porque si no el arroz no me gusta cómo queda)... friéndole un poquito antes de añadir el agua. No lo evitas del todo, pero sí bastante.
Y hasta aquí los consejos para novatos de hoy :)
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
martes, 7 de febrero de 2012
Macarrones con atún y tomate
¡Bueno bueno bueno...! Me ha dado por inaugurar sección.
La verdad, me he puesto a recordar el primer año que pasé fuera de casa, que aún no tenía ni la mayoría de edad... ¡qué mal comía! Ese año perdí cerca de ocho kilos, que, en metro sesenta y poco de estatura, es una burrada. Se me notaban absolutamente todos los huesos y tenía unas ojeras que ni un oso panda.
Pues bien, para aquellos que, como yo por aquellos años, tengan una maña nula en la cocina, va una receta sencilla, con ingredientes de supervivencia y que no está mala del todo, por variar.
Ingredientes:
- Macarrones
- Tomate frito, un brick pequeño (creo que son 200 ml)
- Atún, una lata.
- Cebolla
- Mantequilla (una cucharadita), si no hay mantequilla se puede usar aceite.
- Sal
- Agua
- Pimienta y "hierbas provenzales" (es opcional)
Ponemos en una cazuela agua abundante, sal, y la mantequilla o el aceite. Lo ponemos al fuego, al máximo, hasta que empiece a hervir. Cuando ya hierva, añadimos los macarrones, en una cantidad a ojo (que normalmente no acertaremos, o nos pasaremos o nos quedaremos cortos).
Mientras empieza a burbujear, que tardará un rato, picamos la cebolla en cuadraditos muy pequeños. Ponemos una sartén con el aceite de la lata de atún al fuego, a fuego medio, y los echamos.
Habremos de ir removiendo la cebolla, pues tiene una tendencia a quemarse bastante fea. Cuando esté transparente, echamos el atún desmigajado y damos un par de vueltas, añadimos las especias si queremos, y, por último, el tomate frito, escurriendo bien el brick.
Lo dejamos a fuego lento, en lo que se cuecen los macarrones. El tomate hará "chup chup", y salpicará, y lo mancharéis todo, pero es lo que hay.
Los macarrones estarán listos en 8-10 minutos. ¿Que no sabes cuándo lo están? Sólo tienes que pescar uno y probarlo. Cuando esté blandito, lo retiras del fuego, los escurres, los vuelves a echar en la cazuela, añades la mezcla del tomate con el atún y la cebolla y ya tienes tu comida para sobrevivir un día más.
La verdad, me he puesto a recordar el primer año que pasé fuera de casa, que aún no tenía ni la mayoría de edad... ¡qué mal comía! Ese año perdí cerca de ocho kilos, que, en metro sesenta y poco de estatura, es una burrada. Se me notaban absolutamente todos los huesos y tenía unas ojeras que ni un oso panda.
Pues bien, para aquellos que, como yo por aquellos años, tengan una maña nula en la cocina, va una receta sencilla, con ingredientes de supervivencia y que no está mala del todo, por variar.
Ingredientes:
- Macarrones
- Tomate frito, un brick pequeño (creo que son 200 ml)
- Atún, una lata.
- Cebolla
- Mantequilla (una cucharadita), si no hay mantequilla se puede usar aceite.
- Sal
- Agua
- Pimienta y "hierbas provenzales" (es opcional)
Ponemos en una cazuela agua abundante, sal, y la mantequilla o el aceite. Lo ponemos al fuego, al máximo, hasta que empiece a hervir. Cuando ya hierva, añadimos los macarrones, en una cantidad a ojo (que normalmente no acertaremos, o nos pasaremos o nos quedaremos cortos).
Mientras empieza a burbujear, que tardará un rato, picamos la cebolla en cuadraditos muy pequeños. Ponemos una sartén con el aceite de la lata de atún al fuego, a fuego medio, y los echamos.
Habremos de ir removiendo la cebolla, pues tiene una tendencia a quemarse bastante fea. Cuando esté transparente, echamos el atún desmigajado y damos un par de vueltas, añadimos las especias si queremos, y, por último, el tomate frito, escurriendo bien el brick.
Lo dejamos a fuego lento, en lo que se cuecen los macarrones. El tomate hará "chup chup", y salpicará, y lo mancharéis todo, pero es lo que hay.
Los macarrones estarán listos en 8-10 minutos. ¿Que no sabes cuándo lo están? Sólo tienes que pescar uno y probarlo. Cuando esté blandito, lo retiras del fuego, los escurres, los vuelves a echar en la cazuela, añades la mezcla del tomate con el atún y la cebolla y ya tienes tu comida para sobrevivir un día más.
Y esto va de...
Recetas para novatos: comida de supervivencia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




