Hoy, una receta que hará que engordes el doble de lo que comas, pero que está riquísima. Primero os contaré la historia que me llevó a prepararla.
Estaba yo un día, cuando vivía en Valladolor, mirando las existencias de mi congelador para decidir qué comería al día siguiente. Y encontré cuarto de kilo de carne picada, por lo que dije "De lujo, macarrones con carne picada y tomate".
Dejé la carne descongelándose y me fui a dormir. Cuál no sería mi sorpresa cuando, tras llegar de la universidad al día siguiente, me encuentro con que no tengo macarrones, y tengo más hambre que un tonto.
Total, que pensé "De perdidos, al río". Rebusqué en la nevera, y aquí tenemos el resultado, rico, rico, rico.
Necesitaremos (da para dos personas, pero merece la pena tenerlo hecho):
- 250g de carne picada, en mi caso, mixta
- 1 brick pequeño de tomate frito (creo que son 200ml)
- Media cebolla grandecita
- Cayena en polvo
- Pimienta molida
- Pimentón
- 2 huevos
- Aceite
- Sal
- Orégano
- Ajo en polvo, o ajo muy picadito.
Primero, picamos la cebolla en cuadraditos pequeños. Ponemos una sartén con aceite a fuego medio y les echamos ahí, vigilando que no se quemen y moviéndolo de cuando en cuando. Añadimos también bastante sal y el ajo en polvo.
Cuando veamos que la cebolla está transparente, añadimos la carne picada, dejándola lo más desmigada posible, algo de cayena (sin pasarse!!) y la pimienta y revolvemos como una bruja en el perol.
Una vez la carne deje de estar rosita, echamos una cucharadita de pimentón, y el orégano. Y seguimos revolviendo de vez en cuando, para que se mezcle todo bien.
Cuando todo tenga un color rojizo uniforme, echamos el brick de tomate. Quedará líquido, pero no pasa nada. Esperaremos unos 5 minutos, aunque puedes esperar más, para que el tomate evapore algo el agua que tiene, queda más denso y más rico.
Para finalizar, añadimos los dos huevos y removemos, para que se mezclen con la carne y el tomate. Una vez el huevo esté blanco estará hecho, y, aunque la pinta del plato sea auténticamente asquerosa, podemos retirarlo del fuego, servirlo en un plato y comerlo con muchísimo pan. También admite patata asada, que está muy rico así.
Espero que os guste, aunque es ultra calórico. Yo desde que vivo de nuevo con mis padres lo echo de menos :)
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